Debajo de tus ropas...

Eres como una canción escrita por las manos de Dios. No me malinterpretes, aunque suene algo extraño, eres la dueña del lugar donde escondo todos mis secretos y justo debajo de tus ropas es donde los encuentro. Allí hay una historia interminable, está la mujer que escogí, mi territorio y todo lo que merezco por haber sido una buena persona. Por tu culpa me olvide de cómo mentir con inteligencia. Por tu culpa se me agotaron los motivos para llorar. Espero que cuando los amigos falten y la fiesta haya terminado, sigamos siendo el uno del otro. Te amo más que todo lo que en el planeta se mueve, habla, camina o respira. Sabes que es cierto, pero lo gracioso es que casi no puedes creerlo. Al igual que las voces cuelgan del silencio y las lámparas del techo, como un caballero amarrado a sus modales… Vivo atado a este sentimiento.


No hay comentarios: