No hay ningún amor aqui.

Miras desde lejos aquella calle y sientes que
odias el rumbo que tomó tu vida. El está sentado en su puerta de entrada y tú lo observa sin hacer un solo sonido. Aprendiste a callarte las cosas que quería decir, siempre vas a tener miedo. Igual que un espejo roto, te sientes destrozada. Te enseñaron a no decir nada y sonreír cuando te parten el corazón. Pero hasta ella sabe que si esas paredes hablaran, tendrían muchas cosas que contar. Caes, gritas… siempre es la misma pesadilla. El miente, tu lloras… siempre es la misma realidad. Aquí solo hay odio, lágrimas, mentiras, miedo, dolor, pero ningún amor. Patea la puerta y sálvate mientras te quede vida por vivir.

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